Varanasi, la crudeza y espiritualidad de India en una ciudad

En la frontera de India y Nepal conocimos una familia india, se dirigían a Gorakhpur, así que parte del camino lo haríamos juntos.

Para llegar al siguiente pueblo de la frontera para coger un autobús necesitábamos alquilar un transporte. Sin poder ser más oportuno, un hombre ofreció llevarnos con su mini-bus, el cabeza de familia negoció el precio y allí fuimos todos!!! El mini-bus no podía estar más destartalado!!!!

Era muy gracioso… Llegamos al pueblo Nautanwa y cogimos el autobús local a Gorakhpur. En este pueblo debíamos coger otro autobús local que nos llevaría hasta Varanasi. Nos dirigimos a la estación de autobuses pero de allí no salía nuestro autobús, así que preguntando unos jóvenes nos indicaron el lugar.

Eran la 3 am, estábamos en una calle donde supuestamente pasaba un autobús hacia Varanasi, el hecho de que hubiese más gente esperando nos daba esperanzas… Después de un buen rato la gente se empezó a inquietar, el bus no llegaba, preguntamos y nos dijeron que había cambiado a otra dirección, esto no pintaba bien…

Al final llegó un autobús en la nueva dirección, o lo que parecía la silueta de un autobús… Tenía partes desprendidas, ningún asiento estaba entero, las ventanillas no cerraban. Los demás pasajeros eran de lo más variopinto, con turbantes blancos, túnicas o trapos enrollados por el cuerpo, con largas barbas blancas… parecían señores del desierto de un cuento de Emilio Salgari… El viaje fue un infierno, mucho frío y aire, el ruido era infernal, era imposible dormir…

Al fin llegamos a Varanasi!!! Estábamos reventados, aunque igualmente hicimos honor a nuestra tradición de no coger rickshaws en las estaciones. Caminamos 3 km hasta la zona de mayor densidad de guesthouse. La ciudad estaba despertando, con un colorido diferente a Nepal, se podía prever el caos, la muchedumbre. La gente aún estaba estirada en el suelo, o se aseaba con un cubo de agua.

Llegamos al centro de la ciudad y empieza el espectáculo, un señor se nos engancha para ofrecernos alojamiento, más bien quiere ir a donde nosotros vayamos a reclamar su comisión, incrementando por supuesto nuestro precio. Probamos de despistarlo de todas las formas, quiebros de cintura, cambios de dirección, insistiéndole que se fuera… no había manera… Después de un rato de mostrar que nosotros somos más tozudos que él, se fue… así que amigos y amigas, es posible, esta gente también se cansa…

Después de dar mil vueltas y gracias a lo que habíamos leído en otros blogs, fuimos a la Brown Bread German Bakery hostel. Un alojamiento muy bueno y a buen precio, hacen pan artesanal, la comida está buenísima y la limpieza es tal que puedes comerte una ensalada con total seguridad!!!! Sin duda el mejor sitio de Varanasi!!!

 

Además tienen una ONG con la que colaboramos, ver post, que da educación a muchos niños y niñas, además de dar trabajo en sus talleres a personas de las castas más bajas. Un trabajo genial.

Varanasi es una ciudad única!!!! Es ciudad sagrada en India, y se puede percibir su espiritualidad, sobre todo por los personajes que habitan sus calles. La ciudad está bañada por el rio Ganges, el río sagrado, el lugar más importante para celebrar los rituales funerales de los hinduistas. A la orilla de este gran río se encuentran lo Ghats, las escaleras que llegan al Ganges.

Hay más de 100 ghats en Varanasi, y paseando por ellos puedes ver ceremonias de todo tipo, desde invocaciones, celebraciones, ofrendas, a cremaciones, sobre leña de sándalo.

Hay 2 Ghats donde se queman los cuerpos de los difuntos para después ser ofrecidos al Ganges, estos son el Ghat Manikarnika, que es el principal, y el Ghat Harischandra, el secundario. Estas son algunas de las curiosidades que nos explicaron allí la gente local:

  • En las ceremonias crematorias queman con 350 kg de madera, sándalo o banú. Las mujeres no pueden estar en la zona de las hogueras porque antiguamente la mujer del fallecido se arrojaba al fuego, y entonces las más tradicionales se podrían tirar al fuego.
  • No se pude llorar, sino haces que el alma se apegue al cuerpo y no pueda salir.
  • Si se muere el padre, su hijo mayor se rapa la cabeza al cero, si se muere la madre es el hijo pequeño el que se rapa, si se muere el marido la mujer, y si es la mujer el marido.
  • Los cuerpos se queman durante 2 horas y después se pega un palazo en la cabeza para romper el cráneo y que salga el alma. Entonces se quema durante una hora más.
  • La mujer se queda sin quemar la cadera, y del hombre la zona del corazón, que cuesta más y se arrojan al río. Entonces se llevan en barco y se tira al Ganges.
  • Si no hay madera de sándalo se echan polvos de sándalo para disimular el olor de la carne ardiendo.
  • Se pone ghee, una especie de mantequilla, para que el cuerpo arda mejor .
  • La hoguera se enciende con el fuego eterno que se guarda en un templo y que lleva 3500 año encendido, no se utilizan ni cerillas ni mecheros.

Varanasi también es lugar de residencia de una gran comunidad Sadhu. Se trata de gente que ha abandonado toda posesión material y vive de las limosnas. Se dedican a la meditación y al yoga, además de fumarse unos cacharros del copón para conseguir llegar al estado de nirvana. Su aspecto es muy singular, y les puedes hacer una foto a cambio de unas monedas.

Las calles paralelas a los Ghats son muy curiosas, estrechas y llenas de negocios locales, tiendas de lassi, el dulce yogurt bebido, dulces y fritos típicos de la zona. Si te alejas de los ghats en contra corriente del río puedes ver un poco más de la ciudad, una parte más normal india, no tan turística o ceremonial.

Para comer, nosotros fuimos al restaurant Madhur Milan Café, en la calle Dashashwamedh road, barato y bueno para comer channa masala, paneer masala, palak paneer y otro platos que nos encantan!!!! Tambien fuimos al restaurant Nepalí, uy cerca del anterior. Pero nuestro sitio favorito fue el Brown Bread Bakery, donde podíamos comer sandwiches y ensaladas a precio razonable!!!

Fuimos a hacer un voluntariado a una escuela del barrio Narottam Nagar Colony. Esta zona está justo después del Ghat Ravidas. Está llena de barracas, gente viviendo en condiciones demenciales, niños desnudos y sucios corriendo por la calle, y después estos niños y niñas estaban con sus mejores galas y repeinados con la raya al lado en nuestros talleres, dándolo todo, disfrutando, interpretando… que preciosidad de personas… Al salir de la escuela nos encontramos a los mismos niños saludándonos otra vez con sus ropas habituales, y sus sonrisas de oreja a oreja… para comérselos…

De Varanasi fuimos a Nueva Delhi, para ello fuimos a comprar billetes de tren… y no quedaban… nadie tenía para el día siguiente que no íbamos!!!! Al final, conseguimos en un agencia de viajes un chanchullero que nos consiguió dos billetes pagando un extra… pero después de haber visto que no había alternativa aceptamos.

Y en tren nos fuimos a Delhi… siguiente parada, la capital de la república.

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