Yangon, una amable ciudad, la puerta a Myanmar

Llegamos al aeropuerto de Bangkok sobre las 22h, dormimos allí mismo, en los sofás del McDonalds, para coger el otro vuelo a las 7 a. M. Una vez en Yangón, preguntamos cómo llegar a la estación de tren. Tuvimos que caminar un buen rato, pero fue precioso, pudimos ver el cambio de escenario … la diferencia de país … los trabajadores yendo al trabajo, la mayoría en bicicleta … con «longy» la típica falda birmana … bienvenidos a Myanmar !!!!

El tren a la estación central de Yangon nos costó 200 kyats cada uno ($ 0,15). Una vez allí nos encontramos por casualidad con Florencia, una viajera argentina que nos salvó la vida porque estábamos reventados del viaje y nos dijeron que se alojaba ella, el Lotus B & B. Y allí fuimos …

Fue perfecto! Pagamos $ 5 cada uno por una habitación doble !!! Bueno, una habitación con una litera … El desayuno estaba incluido y muy bueno. Se trata de un B & B que también es una escuela de hostelería, así que los estudiantes practicaron allí … y son los más serviciales y atentos !!!! Muy muy recomendable !!!!

Yangon nos enamora, es una ciudad con una mezcla de razas fantásticas, se puede diferenciar las raíces indias, chinas, y de Myanmar. Las calles tienen aromas, sobretodo un aroma característico a mentol.

Por toda la ciudad, puedes encontrar tinajas de barro o metal con agua para refrescarte y beber agua. Nosotros no nos atreves a beber por miedo … debido a la falta de higiene.

Juego de mesa nacional, en todas las calles y rincones se encuntran grupos de gente, jugando y apostando a este divertido juego.

Este viene del Kun Ja, o betel. Se trata de un paquetito hecho con una hoja de betel, con tabaco, cal, nuez de areca y varias hierbas, que gran parte de la población masca, y deja la boca y dientes rojos. Tiene efectos sedantes, es muy adictivo y también es muy perjudicial para la salud… Toda la población va escupiendo la saliva dejando manchas rojas por todas partes, quedando el suelo de color rojizo.

La cultura y costumbres birmanas aún son muy latentes. Los hombres usan principalmente el Longy para vestir, que es una falda, un tubo que se enrollan en la cintura, con diferentes estampados, normalmente de cuadros. Son muy elegantes y cómodas!!!! Utilizan un maquillaje, llamado Thanaka, que se consigue frotando un trozo de tronco de thanaka con un poco de agua.

El resultado es una pasta amarillenta que se aplican en la cara, sobretodo nariz pómulos y frente. Lo usan tanto hombres como mujeres y niños y es un maquillaje y protector solar. La verdad es que no es una estética común para occidentales, sino algo muy birmano.

Otra tradición son las casa de té, dónde se sirve el té de Myanmar, muy dulce, tipo el chai indio.

La gente aquí es tranquila y amable, gentes de diferentes orígenes viven en perfecta harmonía, al menos en Yangon. Es muy recomendable pasear por la ciudad. Sobre todo por la zona entre la Sule pagoda y el barrio chino. A nosotros nos cautivó la actividad de la calle 26. Es todo un mercado en una calle, encuentras vegetales, pescado, pollos, cerdo y mucho más. Las tenderas no paran de gritar, la carne se pesa con balanza romana, los pollos son desplumados y despellejados allí mismo.

   

Los gatos comen de los restos del destripe del pescado, y alguna que otra ratilla también se pasea por ahí… Hemos comentado muchas veces que si nuestras madres viesen esto les daría un patatus… pero una vez estas aquí lo ves todo más colorido que oscuro, aunque la falta de higiene es innegable… Como suele ocurrir, cada calle vende un producto en concreto, así que cualquier cosa de plástico: calles 22-25, artículos de telefonía: calles 34-35, y así con todo…

Atención con el gato de la derecha, a los pies de la tendera!!!!!!

 

 

Hojas de té fermentadas.

 

La Sule pagoda esta en medio del centro de la ciudad mostrando su grande y dorada stupa. No entramos porque los turistas deben pagar 8000 kyats… A lado hay un parque lleno de gente y vida, Maha Bandula park, con el monumento a la Independencia. Y justo al lado hay un edificio de claro estilo colonial inglés, las cortes regionales.

A lado hay un parque lleno de gente y vida, el parque Maha Bandula, con el monumento a la Independencia. Y justo al lado hay un edificio de claro estilo colonial inglés, las cortes regionales.

Kandawgyi Lake, otro parque maravilloso de la ciudad!!!

 

Para movernos cerca de la ciudad lo hacíamos en tren circular por su conveniencia y reducido coste. Y lo disfrutábamos, es un espectáculo, un poco como en la india, el tren es el eje del transporte. Gente de todas partes, caras diferentes, vendedores ambulantes, de comida, de bebida, de pescado fritos, de flores de plástico, de globos de todas las formas, de cacahuetes hervidos, de limas, y claro está de hojas de betel para mascar.

Sobre todo las mujeres llevan los artículos cargados sobre sus cabezas, y sin manos!!! Incluso sobre el tren en marcha… puro equilibrio, yo probé solo caminar y casi me como a una señora…

La antigua Birmania era una colonia inglesa y Yangón mantiene mucha arquitectura de la época. Es curioso que una vez acabó el control inglés, para desmarcarse intentaron cambiar el sentido de la conducción… de la izquierda como los ingleses a la derecha. Sobretodo en las afueras, no tanto en la urbe, falta un poco de rigor, y andan un poco despistados, adelantan por los dos lados, así que las carreteras son un caos…

   

 

Mucha gente nos había hablado de Myanmar antes de llegar, la mayoría nos dijo que la comida era muy mala… Nos quedamos atónitos de la variedad de oferta que hay en Yangon. Platos típicos birmanos, como los Shan noodles, la ensalada de hojas de té fermentadas con frutos secos, arroz glutinoso con cordero, o influencias de otros países: comida india, como samozas o dosa y vada, oriental, platos con toques tailandeses, las sopas de origen chino, coreano… Probamos muchas cosas y todo nos gustó…

Bajando desde la rotonda de la Sule pagoda hay una calle llena de puestos de comida callejera, igual que la carretera que sigue al rio, el margen está lleno de restaurantes desmontables con todo tipo de comida… En resumen, nos encantó la comida de Myanmar!!!!

En esta ciudad también hicimos proyectos de voluntariado. Uno con el World Child Center, en el Yangon Children Hospital (ver el post en el blog de Clown Science Dreams). El otro fue con la Fondacio Myanmar (ver la publicación correspondiente). En las dos experiencias pudimos ratificar que la gente birmana es un sol, todo amor, gente muy muy maja …

El contacto de la ONG World Child Center fue Tun, un hombre muy amable, atento y simpático que invitó a cenar y después nos llevó una cerveza. Una noche muy divertida en muy buena compañía.

En Yangon estuvimos un total de 11 noches. Después de la cuarta noche hicimos una excursión relámpago de una noche a visitar Bago y la Golden Rock en Kyaiktiyo. Y luego de la primera noche, cogimos un autobús a Myitkyina.

6 comentarios en “Yangon, una amable ciudad, la puerta a Myanmar

  1. Silvia dijo:

    Como siempre, me encanta leeros y ver las fotos que habéis hecho. Como habláis de la gente y las costumbres del país, con tanto respeto …
    Un abrazo enorme. Os quiero.

  2. Nuria Aguilera dijo:

    Me alegro de recibir noticias y veros tan contentos en las fotos.Aunque en alguna se os vea cansadillos
    del viaje.
    Un besote muy muy fuerte para los dos.

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